viernes, 9 de noviembre de 2012

El día en que lloró Walt Whitman (Avelino Hernández)


En 1873, la Liga norteamericana de estudiantes a favor del voto para la mujer organiza en Camden un encuentro propagandístico donde se representa una sencilla pieza teatral y se realiza una conferencia discreta. El acto se interrumpe por la inesperada comparecencia de Walt Whitman, el poeta adorado a quien tanto veneran y ya daban por desaparecido. El público queda sorprendido: Walt Whitman se abre camino en su silla de ruedas, silencioso, por el pasillo del patio de butacas. Sube al escenario con ayuda y lee un poema titulado oigo cantar a América. Mientras el anciano recita, la señorita Louis Waterman le interrumpe con timidez. Tiene dieciocho años de edad y está resuelta a informar al poeta sobre un trágico suceso. El público acepta que ambos se retiren al camerino. La señorita Waterman es querida y respetada en el pueblo. Se trata de la primogénita de un antropólogo de la Universidad de California que ha consagrado su vida a la recuperación de la vieja memoria de las tribus aborígenes que un día poblaron el suelo norteamericano. Dos horas después de conversar a solas, el poeta y la joven regresan al escenario. Este libro narra lo que Louise contó al poeta el día en que lloró Walt Whitman.