domingo, 2 de agosto de 2015

La única sinopsis de toda mi vida

El faro de esta costa alumbró el mar que me tragué al naufragar. ¡Dio conmigo la luz! En el rescate de mis manos salvadas yo llevaba este libro abierto. Se borró el destino escrito. Todas las páginas en blanco siempre son las siguientes. Gracias al sol de esta tierra redentora se ha secado mi papel. En el fondo abisal, alrededor de una llave, se esparce el barco donde viajé. Reconozco en estas palabras parte de mi memoria hundida, en ellas me encuentro a salvo sentado en esta playa. Decido abrirme y me desvelo. Y en la única sinopsis de toda mi vida escribo que yo amo. Entonces ya no muero de miedo. Vivo la mortalidad con alegría si sólo moriré de muerte. Y si la libertad me asustara de nuevo, cerraría mi libro abierto. Y sumergido en un cajón… ¡que navegue mar adentro!